Tengo un amigo que a veces, se traía magdalenas en
los bolsillos de su cazadora a los botellones, en este caso a una de las
fiesta de la primavera en Sevilla. Como de costumbre, íbamos a
pedir hielo a otros grupos, pero no siempre poníamos buenas
caras como agradecimientos. A veces coincidíamos con alguna que
otra historia del pasado, pero no era ningún problema,ya que
la mayoría de las veces eramos nosotros los
que pegábamos el carpetazo.
Para él a veces andar por la calle era la oportunidad de
representar una cofradía. Durante todo el día estuvo diciendo
que la cazadora que yo llevaba era el manto de la soledad.
Uno de los momentos mas emotivos del día fue cuando
escuchamos a una persona en medio de la calle tocar un violín. Y como
si de un turno de preguntas de una excursión de alumnos se
tratara preguntamos... ¿y que hace una persona como
usted aquí? Justo en ese momento pasaba un señor con un maletín muy
pensativo y melancólico como si se hubiera quedado en
la ruina.
El día se presentó bastante
largo. Recorrimos todas las calles
del centro de Sevilla y cruzamos todas las veces que hizo
falta los botellones. En algunas ocasiones, nos acoplábamos a
algún que otro grupo conocido o no conocido. Aunque.. no nos
beneficiara en algunas ocasiones. Después de intentar varias veces
de entrar en la discoteca y de rechazarnos por culpa de algun que otro
integrante, el grupo decidió finalizar la jornada... pero fué
ahí cuando tuvimos que hacer nuestro gran papel del día.
Justo después de la despedida y de decir
que nos íbamos para casa... cambiamos
de dirección justo en la esquina y entramos en la
discoteca.
La disco era bastante pequeña pero
lo pasábamos bien. Juraría que irían siempre las
mismas personas. Nosotros eramos nuevos... y bueno.. que decir.No nos
falto de nada.
El chaval que cogía el 28 nos hizo
muy buena compañía durante el recorrido hacia casa. Fue de gran
alivio, ya que durante el recorrido siempre te toca la típica persona
que quiere algo y te persigue. Normalmente para hacer una llamada a alguien por
toda la cara.
|
No hay comentarios:
Publicar un comentario